La mayoría de los jóvenes no cotizan

TuSalario.org/Chile. Son menores de 30; muchos no saben de qué se trata la previsión y a otros no le gusta que el sistema sea obligatorio; impulsan campañas para que dejen de evadir

Tienen menos de 30, pero evaden la cotización previsional porque no les preocupa la vejez. Quieren su sueldo para disfrutarlo hoy, no mañana. La subsecretaría del ramo está impulsando una serie de campañas para romper esta suerte, como un concurso de cortos donde los jóvenes deben visualizar cómo se verían a los 60 años. La idea es que no se transformen en una carga para el Estado en su vejez.

La mayoría de los jóvenes no sabe de qué se trata la previsión o tiene confusiones conceptuales. Sí saben qué son los fondos de pensiones (AFP), pero no le gusta que el sistema sea obligatorio y cerrado. Lo ven como pérdida.

Así lo confirma el “Estudio cualitativo y propuestas de políticas para la extensión de la protección social en trabajadores jóvenes” realizado por la Subsecretaría de Previsión Social en agosto de este año a hombres y mujeres entre 18 y 29 años, que hayan trabajado al menos tres meses en el último año con ingresos menores a 450 mil pesos en todo el país.

Allí se tipifica a miles de jóvenes que se pasaron años estudiando y quieren disfrutar el acceso a los beneficios que el dinero les puede dar hoy, no mañana.

Esta conducta de inmediatez que no reconoce el riesgo de la vejez y los expone a una tercera edad vulnerable es una conducta que la reforma previsional, que amplió la protección social a esta edad, quiere evitar a través de campañas comunicacionales segmentadas, distinguiendo su condición social o cultural.

Claudio Reyes, subsecretario de Previsión Social, sostiene que se trata de una preocupación del Estado, porque las personas que no logran reunir suficiente ahorros para una jubilación, no podrán conservar su calidad de vida, obligando al Estado a protegerlos. Por eso, mientras antes, mejor.

Para revertir la costumbre su repartición está tipificando este segmento de la población para cambiar su mirada frente a la utilidad del ahorro. “Detectamos los distintos nichos que existen dentro de estas dos categorías: jóvenes e independientes, para identificar sus códigos, tipos de mensajes para dirigirse a ellos y así generar un cambio de conducta que los incline a protegerse ahorrando para la vejez”, dice Reyes.

Antes de los 40. Más allá de la educación, el dinero o las costumbres, todos tienen algo en común: no sienten la vejez cercana. Se dan cuenta cuando la vida les anuncia que hay un problema, se casan, tienen hijos o pasan los cuarenta años. Si el ahorro se produce después de esa edad, considerando que la jubilación en Chile es a los 60 años para las mujeres y 65 para los hombres, no alcanzan el ahorro mínimo para una pensión que garantice su calidad de vida. El Estado deberá suplementarla o darle una pensión básica solidaria.

“Si ahorran a tiempo serán una preocupación menor para el Estado”, dice el subsecretario, quien agrega que esta deficiencia también los deja sin la protección que le entrega la ley en caso de accidentes laborales y enfermedades profesionales. Sin ella, nuevamente tendrán que recurrir al sistema de salud público con costos adicionales para el Estado, recuerda.

Campañas segmentadas. “Estudiamos mecanismos e instrumentos que permitan llegar con el mensaje de por qué es importante esta protección. Hacemos alianza con quienes puedan hablar en el mismo lenguaje, ya sea de los independientes o los jóvenes”, dice el subsecretario.

Con esa mirada se intencionaron los programas pro empleo que entraron en vigencia a mediados de este año, orientados a potenciar un trabajo formal, que se cotice por la totalidad del salario y para que los empleadores cumplan con el pago de las cotizaciones, incentivándolos con beneficios tributarios para los que están al día.

Fuente: La Nación

(Publicado el 28 de diciembre de 2009)

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