Las mujeres deberían participar en las negociaciones colectivas
TuSalario.org/Según una especialista de la OIT, integrar a las mujeres en las negociaciones colectivas ayudaría a igualar en Chile los sueldos entre ambos géneros
Cuando se trata de la brecha salarial entre hombres y mujeres que realizan un trabajo de similares características, no hay diferencia entre países desarrollados y en vías de desarrollo. Un estudio efectuado en la industria gráfica de Francia y en la de Brasil mostró que en ambos casos las mujeres, pese a tener más educación, ganaban menos que los hombres por un trabajo de similar tipo.
"Ahí se ve que la fijación de salarios no siempre es racional; también hay factores culturales que influyen", dice María Elena Valenzuela, especialista regional en Género y Empleo de la oficina en Chile de la Organización Internacional del Trabajo.
Por eso, agrega, la diferencia de los sueldos mensuales que tienen chilenos y chilenas no sólo se disminuye con una ley (que, de hecho, ya está en estudio en el Congreso), sino también con la inclusión de cláusulas de género, por ejemplo, en los contratos de trabajo colectivos. "Porque ese cambio cultural requiere de ayudas", resalta la investigadora, quien fue una de las expositoras del seminario internacional "Igual Pago por Trabajo de Igual Valor" realizado por la OIT.
La diferencia entre el salario mensual de los chilenos y el de las chilenas ha bajado siete puntos porcentuales en 16 años. Sin embargo, aún persiste una diferencia promedio de 28,4%, que sube al 47,3% en el caso de cargos ejecutivos.
María Elena Valenzuela explica que en esa baja influyeron políticas que mejoraron la incorporación femenina al trabajo. "El aumento del salario mínimo ha favorecido más a las mujeres; también el alza en las remuneraciones de los sectores de la Salud y la Educación, donde hay más personal femenino".
A eso se añade que más mujeres están incursionando en actividades empresariales y a que hay una mayor proporción de chilenas que chilenos con estudios universitarios integrándose al mercado laboral.
Pero bajar ese 28,4% que aún queda va a requerir de ayuda. "Ahí es importante la organización de las trabajadoras, porque mientras más individual sea la negociación, más difícil será que consiga algún beneficio".
Un paso importante es que ellas formen parte de las mesas que negocian los contratos colectivos, tanto en su papel de empleadoras como de trabajadoras.
Y tan importante como eso es que en esas negociaciones se integren disposiciones de género. "La negociación colectiva tiene varias cláusulas, como aumento de sueldo, beneficios de vacaciones, etc. Pero tiene pocas acerca de, por ejemplo, cursos de capacitación para que las mujeres puedan ascender de puestos o días de permiso para que los hombres puedan cuidar a sus hijos enfermos".
La especialista explica que la idea no es solamente dar más oportunidades laborales a las mujeres, sino también incorporar a los hombres en las tareas de cuidado de la familia.
"Solamente si integras a los hombres como responsables de lo doméstico se va a modificar esta percepción de que las mujeres son fuerza de trabajo secundaria, porque su tarea principal es cuidar a la familia".
Incluir este tipo de cláusulas en los contratos, agrega María Elena Valenzuela, es efectivo, porque "muchas leyes han recogido beneficios que ya existían en los contratos colectivos de la empresa privada, y un ejemplo es el posnatal masculino".
Fuente: El Mercurio
(Artículo publicado el 11 de septiembre de 2008)
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Atte. Isidro Cabrera A.