Hay un policía por casi tres guardias de seguridad privada en Centroamérica
TuSalario.org/Guatemala. Por cada policía que hay en Centroamérica con bajo salario, equipo deficiente y escasos recursos para luchar contra la delincuencia organizada, existen casi tres guardaespaldas privados que, con atractivo sueldo y mayores posibilidades técnicas y materiales, se dedican a cuidar a acaudaladas familias, poderosos hombres de negocios, residenciales de lujo y empresas.
Por
cada policía que hay en Centroamérica con bajo salario, equipo deficiente y
escasos recursos para luchar contra la delincuencia organizada, existen casi
tres guardaespaldas privados que, con atractivo sueldo y mayores posibilidades
técnicas y materiales, se dedican a cuidar a acaudaladas familias, poderosos
hombres de negocios, residenciales de lujo y empresas.
La crisis regional de inseguridad mostró la realidad de un nuevo foco de
diferencia que separa a las clases sociales en el istmo. En 1.272 compañías
privadas de seguridad registradas en seis países centroamericanos (Guatemala,
Honduras, El Salvador, Costa Rica, Nicaragua y Panamá), hay 246.941 efectivos,
pero en las fuerzas policiales de las seis naciones hay solamente 89.077
policías para proteger la vida y los bienes de casi 40 millones de habitantes
del área, según cifras oficiales.
“El hecho de haya más seguridad privada que seguridad pública está demostrando
la ausencia de Estado y magnificando, nuevamente, un factor de exclusión”, dijo
el consultor guatemalteco Héctor Rosada, presidente del Centro de Estudios y
Estratégicos y de Seguridad en Centroamérica (no estatal).
“La seguridad privada no sustituye a la del Estado, sino en los sectores que la
pueden pagar, porque si el resto de la población tuviera suficiente ingreso
para tener una seguridad privada, el balance sería más o menos equitativo”.
Los cuerpos privados son “una carga económica fuerte que la gran mayoría de la
población no puede pagar, porque son un nuevo proceso económico que lo sufraga
y está al servicio de sectores económicos de élite”, explicó, al destacar que
en las sociedades más democráticas e igualitarias, la seguridad privada es cada
vez más innecesaria porque la pública va ganando eficacia. “Hay que agregar un
factor más triste en el caso de Guatemala: la Policía Nacional tiene altísimos
niveles de corrupción e impunidad y vínculos con el crimen organizado”.
Según el informe del PNUD, la Policía de Guatemala registraba, a junio de
2008, un total de 25.735 personas con 24.133 armas en 143 firmas de seguridad
privada, “lo cual significa que el resto de efectivos, armas y empresas no
están registradas ni bajo su control”.
El empresario costarricense Gustavo Gutiérrez, socio de la Corporación de
Servicios de Seguridad G&G S.A., dijo que debe existir “una estricta
regulación, no sólo por el interés público, sino por el interés como
comerciante”.
“El que a mí me regulen permite que me quiten la competencia desleal, que son
aquellas empresas formadas por personas que creen que es algo sencillo, pero no
tienen experiencia ni responsabilidad de capacitar al personal”.
Consultado acerca de que si la existencia de este servicio crece por la
ineficiencia de la seguridad pública, explicó que “en el mercado, todo producto
surge por alguna necesidad. Hay gran necesidad en el sector privado. La seguridad
pública no puede abarcar todos los ramos del comercio en cada país y no se
pueden tener oficiales de seguridad pública en instituciones privadas”.
Fuente: El Informador
(Publicado el 12 de enero de 2010)





